En febrero de 2002, Jake y Erin dieron la bienvenida a sus dos hijas, Kendra y Malia. Su nacimiento les produjo sentimientos encontrados, ya que eran gemelas siamesas.
Los jóvenes padres estaban rebosantes de alegría por la llegada de sus nuevas integrantes, pero enseguida empezaron a preocuparse por su futuro.

Hasta los cuatro años, Kendra y Malia compartieron un cuerpo, pero entonces sus padres decidieron separarlas para que cada una pudiera llevar su propia vida.
Solo tenían dos piernas, y cada una solo podía usar una. Pero las niñas aprendieron rápidamente a trabajar juntas, lo que les permitió moverse y jugar.
En 2006, un equipo de 31 especialistas realizó una compleja operación para separar a las gemelas.
La operación duró más de un día y el evento tuvo una amplia cobertura en los medios de comunicación y en la televisión, lo que hizo famosas a las niñas.

Tras la separación, tuvieron que adaptarse a su nueva vida, pero lo hicieron rápidamente.
Tan solo tres años después, empezaron a ir al colegio e incluso desarrollaron una pasión por el arte. Pasaban horas dibujando en su habitación y cantando sus canciones favoritas. A pesar de sus difíciles vidas, las chicas eran consideradas heroínas en la escuela, y sus compañeros siempre intentaban ayudarlas.
Ahora tienen 20 años.
Aunque ya pueden vivir por separado, prefieren estar juntas.

Ambas hermanas tienen licencia de conducir y son excelentes conductoras.
Tienen su propio canal de YouTube y son muy activas en las redes sociales, donde comparten momentos interesantes de sus vidas.
Las hermanas tienen decenas de miles de seguidores. Si te gustó su historia, ¡compártela con tus amigos y familiares!







