Las hermanas nacieron con una sola cabeza, pero a los tres años los médicos decidieron separarlas. Véanlas hoy.

HISTORIAS DE VIDA

Manal y Mirhi nacieron en Pakistán con una afección extremadamente rara: sus cabezas estaban fusionadas. Las niñas compartían parte del cráneo y un complejo sistema vascular, lo que hizo que su caso fuera particularmente difícil.

Esta afección se presenta aproximadamente una vez cada 60.000 nacimientos, y pocos niños sobreviven hasta la edad en que la cirugía es posible.

Cuando Manal y Mirhi cumplieron tres años, sus padres, junto con los médicos, tomaron la crucial decisión de intentar la separación.

Las niñas fueron trasladadas al Hospital Bilkent City de Ankara, donde un equipo internacional de especialistas preparó y realizó la cirugía.

Los cirujanos ya habían separado con éxito a gemelos idénticos, lo que les permitió planificar cuidadosamente el tratamiento para las dos niñas.

La preparación duró varios meses: mediante tecnología de realidad mixta, se crearon modelos 3D de los cráneos y cerebros de las gemelas, lo que permitió a los médicos practicar y perfeccionar cada etapa del procedimiento.

La cirugía se realizó en dos etapas, y la fase final duró más de catorce horas. Los equipos médicos tuvieron que separar con sumo cuidado las meninges y el sistema vascular, y luego reconstruir los huesos del cráneo de ambas niñas.

A pesar del enorme riesgo, la cirugía fue un éxito. Pocos días después, Manal y Mirhi comenzaron a respirar por sí solas y a interactuar con el mundo que las rodeaba.

Los médicos señalan que su recuperación avanza más rápido de lo previsto y confían en que las niñas podrán llevar una vida plena. Actualmente se encuentran en rehabilitación y están aprendiendo poco a poco a sentarse y moverse de forma independiente.

Para sus padres, es un verdadero milagro: por primera vez, pueden abrazar a cada una de sus hijas por separado.

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