Participaba en todos los eventos, practicaba deportes activamente y le encantaba el senderismo y la acampada.
Empezó una dieta estricta comiendo solo un sándwich al día.
Al principio, el resultado fue satisfactorio: pudo perder peso y sentirse mejor con su nueva figura.

Sin embargo, pronto se descubrió que su constante dieta excesiva afectaba su anorexia.
Los médicos le sugirieron que comiera alimentos saludables, especialmente 3 o 4 veces al día.
Pero estaba acostumbrada a su ración diaria y su estómago no toleraba ni un gramo de comida extra.

Así, Annie reunió todas sus fuerzas para cambiar su vida a mejor.
Se obligó a comer más y, para su gran sorpresa, logró recuperar sus kilos comiendo solo chocolate común.
Su «remedio» la ayudó a recuperar el apetito y a comer más cada día.

Así que el resultado fue sorprendente: las bolitas de chocolate habituales salvaron la vida de Annie y la ayudaron a superar la anorexia severa.
Subió de peso y llegó a pesar 45 kg.
Ahora, su vida ha cambiado por completo: ama su vida y disfruta cada día.







